Qué problema existía
La información llegaba de muchas entidades distintas, cada una con su forma de rellenarla. Antes de poder usarla había que detectar errores, pedir aclaraciones, unificar formatos y consolidar todo en un mismo documento. Un proceso largo, repetido cada año y muy dependiente de unas pocas personas.
Cuál fue mi intervención
Entender el proceso tal como funciona hoy —incluidas sus excepciones—, definir qué datos hacen falta y con qué reglas, y construir una forma estructurada de recogerlos, validarlos y consolidarlos.
Qué se está construyendo
- Recogida estructurada de la información, con el formato correcto desde el origen.
- Reglas de validación que detectan incoherencias antes de que lleguen a la consolidación.
- Consolidación automática de los datos de todas las entidades.
- Exportación a Excel, porque es el formato con el que la organización trabaja y publica.
En qué estado está
El proyecto está en desarrollo y se despliega por fases, validando cada una con los usuarios antes de pasar a la siguiente. Lo cuento como un proyecto en curso, no como un éxito cerrado.
Qué enseña este caso
Que la solución tiene que encajar en la organización que ya existe. Aquí exportar a Excel no es un paso atrás: es un requisito. El valor está en que lo que llega a ese Excel ya está comprobado.