Diagnóstico de automatización e IA

Para cuando sabéis que algo hay que mejorar, o queréis usar IA, pero no tenéis claro por dónde empezar ni qué compensa. Os digo qué merece la pena y qué no, antes de invertir.

Para quién es

Para pymes y equipos que notan que se les va demasiado tiempo en algo, pero no saben si la solución es una herramienta, un desarrollo, inteligencia artificial o, simplemente, cambiar la forma de hacerlo.

Qué incluye

  1. Observar el proceso. Con quienes hacen el trabajo, no solo con quien lo dirige.
  2. Ver dónde se va el tiempo. Encontrar ese 20 % que se lleva la mayor parte del coste.
  3. Revisar herramientas y datos. Qué tenéis, qué se usa de verdad y qué permite integrarse.
  4. Comparar opciones. Mejorar el proceso, aprovechar lo que ya pagáis, desarrollar algo o usar IA.
  5. Decidir el primer paso. El más pequeño que aporte algo que se note.

Qué recibes

Un documento con el proceso actual, las opciones viables con sus costes y riesgos, y una propuesta de primer paso. Es tuyo: puedes construirlo conmigo, con tu equipo o con otra persona.

Qué puede concluir

También que no toca automatizar: que aún no hay volumen suficiente, que antes hay que ordenar los datos o que la IA no es la herramienta adecuada. Saberlo antes de gastar es parte del valor.

No es lo mismo que la primera conversación. Esa sirve para ver si hay encaje. El diagnóstico es un trabajo con su propio entregable.

Qué necesito de vosotros

  • Tiempo con las personas que hacen el trabajo.
  • Ejemplos reales de lo que entra y lo que sale del proceso.
  • Acceso de lectura a las herramientas implicadas, cuando haga falta.

Qué afecta al plazo y al coste

  • Cuántos procesos revisamos a la vez.
  • Cuántas personas y herramientas intervienen.
  • Cuánta información hay escrita y cuánta está en la cabeza de alguien.

Experiencia relacionada

Es la forma de empezar que explico en cómo trabajo, y la que aplico antes de construir cosas como la automatización de facturas.

Cuéntame qué os quita tiempo.

Un mensaje basta. No hace falta saber de tecnología ni traer una solución pensada: con que me digas qué os pasa, podemos empezar.

  • Lo leo yo y te contesto yo.
  • Si puedo ayudarte, te digo cómo.
  • Si no puedo, te busco a quien pueda.
  • Nadie te va a llamar para venderte nada.